Llevas años resolviendo en tu estudio lo que otros aún no saben hacer
Has aprendido a defender tus honorarios. A poner orden en tus proyectos. A captar al cliente que quieres. A posicionarte. Todo eso que a ti te costó años de prueba y error, hoy lo dominas.
Y ahí fuera hay cientos de interioristas y arquitectos con estudio propio que darían lo que fuera por tenerte una hora delante para que les enseñes cómo.